Tocan mañana, Lucía, a media noche, doce campanadas, en las que nos tomaremos las Uvas de la Suerte (sobre todo parta el agricultor que se le ocurrió esta idea para acabar con el excedente de cosecha de uva), y, entre campanada y campanada, y teniendo cuidado de no atragantarnos, rodeados de familia y amigos desearemos que lo mejor del 2.010 sea lo peor del 2.011, que esforzarse en ser honrado merezca el esfuerzo, que los malos pierdan de una vez por todas, y que a ti no te falte nada, ni siquiera el Amor de tus padres, y de ahí en adelante, lo que buenamente podamos.
¡Feliz Año Nuevo Lucía!
¡Feliz Año Nuevo Legionari@s!
UN PEQUEÑO DESPRENDIMIENTO.
Hace 5 días