La que, Lucía, estamos pasando.
Para resumir, el pasado Viernes, el vecino cabrón de abajo me amenazo con un cuchillo, y hoy hemos tenido que ir al juzgado, y el Miércoles tendremos que volver a ir.
Lo peor de todo esto, a parte del miedo a que un loco pueda rajarte (Tito Nacho dice, y tiene razón, que si alguien te enseña el cuchillo te tiene miedo; pero a mi, y a mama también nos lo ha metido), es ver que de todos los vecinos, esos que se quejan por el ruido del carrito del Mercadona cuando nos suben la compra, de todos esos, que conocen a tu madre de siempre, por que ella nació aquí, de todos esos, solo un mujer mayor ha sido capaz de decirnos: Contad conmigo.
¡Que vergüenza!
Lo bueno de todo esto es que, una cosa que pensábamos hacer dentro de un año, irnos de aquí, la estamos adelantando.
Lamento que tu nueva
legionaria nos tenga que conocer en estas circunstancias y le pido perdón a ella y al resto de tu
legión por la demora en este post y la demora en el próximo.
P.S.: Afortunadamente tu estabas en casa de los abuelos cuando estábamos limpiando, y aunque no presenciastes el follón, si que notas que mama y yo estamos tocados, y tu risa nos reconforta.